Inflación en alimentos registra su mayor incremento desde finales de 2023
El encarecimiento de productos básicos es atribuido por especialistas al ajuste fiscal en impuestos especiales aplicado a bebidas azucaradas y tabaco.

El costo de las mercancías alimenticias en México registró durante enero su mayor incremento mensual desde diciembre de 2023, marcando una tendencia al alza que afecta directamente el gasto de los hogares mexicanos. Según datos recabados por grupos de análisis económico, este repunte inflacionario responde principalmente a la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a la enajenación e importación de bebidas azucaradas y productos derivados del tabaco.
La presión inflacionaria se ha hecho evidente en los centros de abasto y cadenas comerciales del país, donde diversos productos de la canasta básica han ajustado sus precios al consumidor final. Los analistas coinciden en que la traslación de los nuevos costos impositivos al precio de los alimentos procesados y bebidas ha sido un factor determinante en el comportamiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor en este inicio de año.
Aunque el gobierno federal ha mantenido diversos programas de contención para evitar un impacto mayor en la economía familiar, la carga impositiva en artículos específicos ha generado una cadena de aumentos. Especialistas en finanzas públicas señalan que la política recaudatoria aplicada por la SHCP busca fortalecer los ingresos públicos, aunque el efecto colateral ha sido una mayor dificultad para que las familias mantengan su poder adquisitivo frente a los estantes de los supermercados.
Por su parte, el Banco de México se mantiene atento a la trayectoria de estos indicadores, evaluando si el fenómeno tendrá un carácter transitorio o si persistirá en los próximos meses. Las proyecciones de los grupos de análisis sugieren que la inflación en el rubro alimentario podría moderarse conforme se absorba el impacto inicial de los ajustes fiscales, siempre y cuando no se presenten presiones adicionales en las cadenas de suministro o en los costos de los energéticos.
Las autoridades económicas continúan monitoreando el comportamiento de los precios para garantizar la estabilidad macroeconómica del país. Mientras tanto, las familias mexicanas enfrentan el desafío de ajustar sus presupuestos ante un entorno donde la inflación de mercancías alimenticias ha retomado un ritmo que no se observaba desde hace casi tres años.


