Investigan a Nike por presunta discriminación laboral en Estados Unidos
La administración del presidente Donald Trump inició una indagatoria contra la empresa deportiva como parte de su estrategia para desmantelar políticas de diversidad e inclusión.

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha iniciado una investigación formal contra la multinacional Nike por supuestas prácticas de discriminación contra personas de tez blanca. Este proceso responde a la directriz del mandatario estadounidense de revisar y erradicar las políticas de diversidad, equidad e inclusión, conocidas como DEI, tanto en dependencias gubernamentales como en el sector privado del país vecino.
El equipo de comunicación de la Casa Blanca señaló que esta medida busca garantizar que las contrataciones y ascensos corporativos se realicen bajo criterios estrictamente meritocráticos, sin considerar factores de raza o identidad como elementos de selección. La investigación pretende determinar si las políticas de recursos humanos implementadas por la marca deportiva han generado un trato diferenciado injusto contra sectores específicos de su plantilla laboral.
Esta ofensiva contra los programas de diversidad ha generado un intenso debate en círculos empresariales y legales. Mientras defensores de la administración sostienen que estas acciones protegen la equidad individual frente a la discriminación inversa, analistas del mercado laboral advierten que el desmantelamiento de dichas políticas podría alterar significativamente la cultura corporativa y los estándares de contratación en las grandes firmas con operaciones internacionales, incluyendo aquellas con presencia en México.
Por el momento, la empresa no ha emitido una postura oficial sobre los señalamientos específicos derivados de la indagatoria federal. Se espera que en las próximas semanas las autoridades estadounidenses requieran documentación interna sobre sus procesos de reclutamiento y capacitación para determinar si existen elementos suficientes para proceder con sanciones administrativas o legales contra la compañía.
Este caso marca un precedente en la política económica y social del presidente Trump, quien ha reiterado su intención de modificar las normas vigentes en el sector privado para eliminar cualquier esquema que, a su juicio, fomente la división. La situación mantiene en alerta a diversas cámaras de comercio, las cuales evalúan el posible impacto de estas decisiones en el entorno laboral de América del Norte.


